El olivo es un cultivo de gran importancia en toda la cuenca mediterránea y el territorio español. Siendo España uno de los principales países productores, hoy en día estamos a la vanguardia de las técnicas de cultivo, variedades y nutrición del olivar. Debido a la gran importancia de este cultivo, hablamos de la nutrición en la floración del olivar.

La superficie del olivar en intensivo es cada vez más importante, con marcos de plantación muy reducidos y mayor producción, pero también más dependencia del manejo y las técnicas culturales realizadas.

En cuanto al olivar y su nutrición, la floración y cuajado de frutos es una de las etapas fenológicas más críticas e importantes de todo el ciclo, influyendo de manera significativa en la productividad del olivo, la floración y el cuajado.

Con la salida del botón floral, se inician los tratamientos para floración, de cara a proporcionar todos los recursos nutricionales que el olivar necesita en esta etapa tan crucial.

Este balance nutricional del olivar, que comienza en el llenado de fruto de la campaña anterior, hace que aumente notablemente el número de frutos cuajados. En cuanto a esto, aunque el olivar produzca una altísima cantidad de flores, solo entre el 1 y 2% llegan a formar fruto.

Necesidades nutricionales del olivar en floración

La disponibilidad de nutrientes por parte del olivar puede condicionar el número de flores y frutos viables en la fase de cuajado. Las flores son grandes consumidoras de azúcares y carbohidratos, por lo que es muy importante contar con reservas previas en el árbol para conseguir resultados productivos notables. Por ello decimos que las relaciones entre la nutrición mineral del olivo, la floración y la productividad son complejas y dependen de factores ambientales como la disponibilidad de agua y el frío invernal.

Además, un programa de fertilización sostenible y equilibrado es vital para conseguir una adecuada floración y cuajado de frutos, dando lugar a un rendimiento óptimo una vez se inicie el proceso de producción de aceite (lipogénesis).

Por tanto, una nutrición adecuada y disponible favorecerá la formación del fruto durante su desarrollo aumentando principalmente el rendimiento del olivo. Así pues, los 3 principales nutrientes en la nutrición del olivar son el nitrógeno, fósforo y potasio. Tanto el nitrógeno como el fósforo son importantes para la formación de masa vegetal y conseguir un correcto desarrollo radicular, especialmente en plantones jóvenes. En cambio, el potasio es importante desde el inicio del cuajado, fundamental para conseguir una adecuada movilidad de agua, reducir estrés en verano y favorecer la acumulación de grasa.

Entre los micronutrientes, el boro tiene un papel especial en el olivo, especialmente en el periodo de fructificación. Este elemento es importante en la formación de polen para conseguir una buena fecundación, además de ser un nutriente fundamental en el desarrollo y maduración del polen, acumulándose fundamentalmente en los tejidos reproductores y en menor medida en los órganos vegetativos. También influye en la síntesis de proteínas y en la asimilación de fósforo.

Durante la época de floración, las necesidades nutritivas de boro y fósforo se incrementan y con un suministro adecuado de estos nutrientes se consigue una floración más uniforme y un mayor porcentaje de flores viables.

Nutrientes recomendados en esta fase

Junto con la nutrición en cobertera o fertirrigación, el olivar es un cultivo al que le favorece las aplicaciones foliares de nutrientes y bioestimulantes. La floración, por ser una fase sensible y crítica, es una época muy favorecedora para este tipo de tratamientos. Junto a los productos preventivos de repilo, se suelen aportar estimulantes de aporte rápido de energía o fitohormonas que regulan los procesos de floración y diferenciación celular.

Aminoácidos: Los aminoácidos en prefloración y floración aportan un estímulo energético necesario para dar viabilidad a las flores e impulsar el proceso del cuajado de frutos. Sin embargo, no tienen mucha trascendencia en los procesos fisiológicos relacionados con las fitohormonas. Es importante que el aminoácido contenga un aminograma completo para satisfacer la demanda de cada uno de ellos, ya que existen formulaciones especiales adaptadas a la floración del olivar.

Extractos de algas: Los extractos de algas proporcionan nutrientes que no están presentes en los fertilizantes de uso habitual, como diferentes oligosacáridos, enzimas, vitaminas y fitohormonas. En especial, la floración y el cuajado del olivar se favorece cuando se utilizan este tipo de productos, ya que logran equilibrar la fisiología del olivar para aumentar su receptibilidad a la fecundación de las flores. Uno de los extractos de algas más recomendables para esta fase, especialmente por su relación entre auxinas y citoquininas, es Ecklonia Maxima, procedente de las costas sudafricanas.

 

🌱 ➡️ Aminoácidos (Agran Amino): contiene hidrólisis enzimática natural y es rico en nitrógeno orgánico.

👉 https://agran.es/phycotec/agran-amino/ 

🌱 ➡️ Extracto de algas (Augeo): contiene enzimas que retrasan la oxidación de las fitohormonas y aumentan su actividad biológica.

👉 https://agran.es/phycotec/augeo/

 

+ info en:
👉 https://www.agran.es/

Síguenos en:

🟢 Facebook: https://www.facebook.com/agranhumagro

🟢 Instagram: https://www.instagram.com/agranliquidtechnology/

🟢 Linkedin: https://www.linkedin.com/company/37223287

 

 

Entradas recomendadas